domingo, 9 de septiembre de 2012

Los anagramas de Varsovia - Richard Zimler - Reseña

Los anagramas presentados en esta historia tienen que ver –antes o después- con el misterioso asesinato de Adam, el sobrino del ex psiquiatra Erik Cohen (alguna vez alumno de Sigmund Freud), habitante del gueto judío de Varsovia. Un lugar que poco a poco va adquiriendo fuerza y dureza, como pieza esencial de los momentos. 
La sed de verdad que transmite la narración es indiscutiblemente correcta, aunque lleve varias veces a la venganza (o justicia). El secreto detrás de los asesinatos del gueto –porque no se trata solo de Adam- implantan curiosidad, de la que no deberíamos sentir si se tratara de un tema real y actual. 
Pero lo más importante de esta novela es el coraje del protagonista. Que a pesar de ser un anciano se atreve a hacer cosas que muchos veteranos no considerarían posibles para su cuerpo. 
Los pasos de Erik en su camino por la verdad nos llevarán a la sangre, los secretos y las constantes equivocaciones sobre las pistas que llevan al culpable. Los cuerpos colgados en la alambrada desde la parte nazi con una extremidad mutilada forman, sin duda alguna, la obra de un asesino en serie. Y aunque al final las cosas no sean exactamente directas, resulta completamente indignante
La narración de Zimler, casi personal interpretando a Erik, nos pone en la experimentada mente del protagonista. En sus ojos y evidencias. Todo eso con el contexto de los nazis y el sufrimiento de los judíos. 
Me sentí arrastrado a paisajes bruscos, una ciudad dividida y túneles de contrabando, tardes de nieve de malas noticias y extremas decisiones personales. Con escenas maravillosamente logradas, de diálogos reales, Los anagramas de Varsovia se merece los halagos entre mis gustos. 
Porque fue más que suficiente, más que justo y sinceramente revelador. 
Historia que llegó a mis manos sin haber escuchado de ella, pero que agradezco enormemente por haber tenido la posibilidad de leerla. 
A pesar de su inicio técnico, que consideré perfecto para quien sabe de esa parte de la historia, se convirtió luego en una propia novela, que me mantuvo las noches en shock e incomodó con rudos instantes (casi poéticos) que toman por sorpresa. 
Y aunque a penas comenzando sabemos el destino del personaje, porque la historia se toma como un manuscrito dictado de viva voz, incluso el mismo final es sorprendente a su manera común. 
Una historia que nos muestra detalles que pocos se atreven a tocar (y lo consiguen de forma tan increíble), una valentía admirable y depresión mantenida, una lealtad y sacrificios injustos. Personajes y momentos que estoy seguro no se irán de mis recuerdos.

La frase:
¿Cómo iba yo a saber a los quince años, o ni siquiera a los cincuenta, qué iba a destrozarme el corazón? Lo pregunto porque a menudo me parece como si siempre hubiera sabido que [ellos] morirían antes que yo.
Imagina un tinte negro que se corre e impregna cada recuerdo. Nada que no sea gris sobrevive.


Los anagramas de Varsovia, Richard Zimler. 347 p. Plata negra (Urano), 2012

¡Hasta la próxima! 

2 comentarios:

esa estrella... dijo...

No lo conocía, pero gracias por la reseña :)

besitos<3

Cassie dijo...

Debí haberle pedido ese a mi tía xD Bué al menos ya lo vi en librerías :3 a ver si lo compro este fin, porque ¡Me llama! y mucho!

¡Gracias por la reseña Erick!